Hace algunas semanas compartimos en los boletines del Colegio las primeras de varias reuniones con legisladores provinciales y nacionales, especialistas y asesores legislativos para hacer una presentación formal en la legislatura provincial de nuestra preocupación por la aparición de un proyecto de Ley de Creación del Colegio de Biotecnólogos y su posible avance sobre actividades reservadas que son exclusivas de nuestra profesión.
Manifestamos nuestro agrado por la aparición de nuevas entidades profesionales en el área de salud que perfeccionen y fortalezcan el modelo sanitario que los farmacéuticos promovemos.
Los legisladores supieron que desde este Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires como entidad profesional de derecho público, con atribución específica para atender y proteger el ejercicio de los derechos e intereses legítimos de sus matriculados (art.4 inc. a), k), I) de la ley 6.682) y con el espíritu de colaboración que nos inspira, trabajamos en defensa de la salud pública y para evitar que se avance en una iniciativa legislativa que pueda cercenar el derecho a ejercer la profesión farmacéutica.
Por esa razón alertamos a los legisladores que dicho proyecto de ley contiene algunas imprecisiones terminológicas, que pueden llevar a interpretaciones equívocas y que no se compadecen con la normativa vigente que tipifica las actividades reservadas para la profesión farmacéutica.
Además de la buena recepción de los legisladores a nuestra presentación, surgió el compromiso para alcanzar un crecimiento armónico entre colegas de diferentes profesiones sanitarias, sin desmedro ni detrimento de las actividades reservadas preexistentes, con el objetivo de brindar a nuestros pacientes una atención sanitaria de calidad y un futuro de crecimiento profesional para todos.






